Durante esta semana, los precios de las naftas y el gasoil registrarán el sexto aumento en lo que va del año: esta vez será del 4 por ciento aproximadamente y ya llega a 34 puntos si se toma las variaciones que se dieron desde enero.
En la Capital Federal la súper pasaría a costar $11,90 el litro mientras que la nafta premium subiría a casi 13,50 pesos. En el interior del país, el combustible de mayor octanaje podría alcanzar los 16 pesos en las marcas más caras, aunque esto depende de cada provincia porque los controles no son tan estrictos.
Según dijo el presidente de la Unión de Expendedores de Naftas y Afines bonaerense, Luis Malchiodi, el ajuste estaba previsto. «En agosto no hubo subas porque la economía estaba complicada y hubiera sido un nuevo agravio al consumidor», argumentó.
«La inflación no cesa, al contrario, para nosotros se está incrementando y esto trae la necesidad de hacer ajuste en los combustibles líquidos. Los ajustes van a ser pequeños de aquí a fin de año, pero serán actualizados a medida que los precios tengan que ser cambiados», dijo en declaraciones a radio La Red.
Para los estacioneros, decidir estas subas es complicado ya que si bien acomodan las finanzas, también disminuyen las ventas y provocan la retracción del mercado. «La venta de gasoil bajó porque la actividad económica es menor, y en la nafta también cayó; los aumentos que han asustado a los consumidores. Los salarios no han tenido el mismo camino que la inflación y hay una lógica disminución del poder adquisitivo», graficó el especialista.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquellos comentarios considerados inapropiados, serán eliminados y el autor inhabilitado para volver a comentar.